
Oración pidiendo por la liberación y sanación
del propio país
Virgen María,
Reina de la paz, por medio de tu Inmaculado
Corazón, hoy consagramos a Dios, todo nuestro
país... (Menciona tu país), con todas las
personas que en él habitan, consagrándote su
historia,
para que liberes, limpies y
purifiques el pasado de nuestra nación de todo
pecado
y toda fuerza diabólica que haya
contaminados nuestra tierra y sus habitantes.
Virgen Santísima, Reina de la Paz, con tu
poderosa intercesión corta y anula toda
contaminación
que llegue desde el pasado hasta
el presente y que sea una amenaza para el
futuro de... (Menciona tu país)
y de sus
habitantes.
Santo Dios, hoy te pedimos perdón en nombre de
todos los habitantes de... (Menciona tu país)
que han ofendido tu Santo Nombre a lo largo de
las generaciones.
Perdona Padre Dios, los pecados que hayan
cometido lo largo de los años de nuestro país,
tus hijos e hijas que han estado en cualquiera
de los tres poderes - ejecutivo, legislativo,
y judicial.
Y libera de las consecuencias que con sus
malas acciones –conocidas o desconocidas
por
los hombres-, contaminaron de algún modo
nuestra bendita tierra.
Jesús, perdona los pecados que cometieron los
gobernantes, autoridades y personas del mundo
de la política,
que ya partieron de esta vida,
para que puedan entrar en tu Casa, y que desde
allí intercedan ante ti Señor
para que tu
Espíritu Santo se derrame en los tres poderes,
e ilumine las mentes y las vidas de los
hombres
y las mujeres del mundo de la política
de hoy y del mañana, para que así surjan
personas honestas y de bien,
que se
comprometan de verdad a trabajar en la
transformación de nuestro país.
Perdona Padre Dios, los pecados de los
profesionales en las diversas áreas de la
sociedad.
Perdona los pecados de todos los bautizados:
laicos, sacerdotes, religiosos/as y obispos.
Perdona los pecados de todos los ciudadanos de
diversas clases sociales y de las diferentes
religiones.
Perdona los pecados cometidos a lo largo de
los años por las fuerzas de la armada y por
toda autoridad con poder militar.
Te pedimos que perdones especialmente todos
los pecados de injusticia cometidos en contra
de los aborígenes que habitaban estas tierras;
y desde el amor que brota Jesús, de tu Sagrado
Corazón, te pedimos por el descanso eterno de
las almas de aquellos cuya sangre fue
derramada sobre esta tierra.
Perdona los pecados que se cometieron en
contra de tu Santísimo nombre, de la Santa
Iglesia, y de tus hijos más débiles y frágiles
en la sociedad.
Perdona los pecados de ocultismo en todas sus
formas, y la partición en cualquier actividad
espiritualmente contaminante, de todas las
personas con autoridad, pues ellos -aún sin
saberlo-, pudieron haber abierto las puertas
de nuestro país a las fuerzas satánicas del
mal.
Jesús, Hijo de Dios Padre, por el poder de tu
Cruz y de tu Sangre, arroja nuevamente a lo
profundo del averno a todo espíritu de mal; y
sella con tu Divina Sangre las puertas del
infierno, para que no regresen nunca más a
hacer daño a... (Menciona tu país), ni tampoco
a ninguno de sus habitantes.
Jesús, perdona los pecados contra la vida:
particularmente el asesinato de los inocentes
en el vientre materno, y toda forma de
homicidio y fratricidio.
Perdona los y libera los de las consecuencias
por las veces en que los habitantes de esta
tierra en lugar de vivir como hermanos, nos
hemos lastimado los unos a los otros,
derramando la bendita la sangre que tú nos ha
donado.
Señor Jesús, también queremos interceder por
el mundo de la comunicación y del periodismo.
Perdona las veces que difundieron mentiras, o
medias verdades.
Perdónalos por el daño y la muerte que
provocaron a través de las informaciones que
fueron transmitidas imprudentemente y con
falta de sabiduría y discernimiento.
Sana los corazones y las vidas de quienes se
vieron dañados y afectados de algún modo por
ellos.
Perdónalos también por las veces que
promovieron los antivalores; y de un modo u
otro fueron en contra de la vida.
Bendícelos Jesús, tú que eres camino, verdad y
vida, para que tengan una experiencia profunda
de tu amor y que ellos sean como tú,
comunicadores de buenas noticias.
Virgen María, intercede para que como en el
principio de los tiempos con el Espíritu Santo
transformó el caos en la belleza de la
creación, por el poder del Santo Espíritu,
nuestro país sea recreado según los designios
del Corazón de Dios.
Dios Padre, Dios hijo, envía el Espíritu Santo
sobre... (Menciona tu país), para que nuestro
país viva un nuevo Pentecostés, y que así en
todas las áreas de la sociedad se levanten
personas que con su trabajo cotidiano renueven
esta porción de la tierra.
Gracias Virgen Santísima por tu oración de
intercesión, y por permitirnos hacer esta
oración junto a ti, en el poder del Espíritu
Santo, pues creo que a medida que la siga
repitiendo con mucha confianza, las
maldiciones del pasado desaparecerán y las
bendiciones que han acompañado a las buenas
personas que han vivido esta tierra tendrán
poder para iluminar nuestro presente, de
manera que lleguemos a ser sus testigos de un
futuro mejor, colmado de nuevas bendiciones.
Vuelvo dar gracias en fe, porque seré testigo
que las cosas buenas que van a llegar y a
suceder en nuestro país. Amén. Amén. Amén.